A un espíritu libre

A UN ESPIRITU LIBRE

Libres nacemos y libres morimos.

Libres de acción y pensamiento.

Libres en el amor y en el desamor.

Libres en la amistad.

Libres en la evolución e involución.

Sé libre…..

Vuela entre tus montañas,

Como yo, vuelo entre tus brazos.

Sín más…

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Mente sana, un cuerpo sano (La respiración I)

La mente es como un mar en continuo movimiento, siempre cambiante. Por supuesto, algunas veces menos alterada y aparentemente más quieta que otras veces y menos turbulenta, menos ruidosa. Pero tal es solamente una calma relativa. Conseguir una mente serena es posible. La verdadera quietud o serenidad, aquella que se hace permanente, deviene cuando la mente se ha evaporado. Un río seco es sólo posible cuando ya no existe agua fluyendo. La verdadera paz, la calma real, sobreviene cuando toda perturbación mental ha cesado.

Sólo se conocen dos maneras de adquirir el control del sistema nervioso involuntario, y parar la mente, una es practicando sistemáticamente ejercicios respiratorios y de relajación, y otra mediante la fuerza de la voluntad. Cuanto más disipada se encuentra la mente más desperdigada estará la voluntad. Cuando la mente se concentra, la fuerza de voluntad se refuerza, y el sistema nervioso funcionará tal y como queremos. y para ello vamos a aprender varios ejercicios sencillos, de respiración y de relajación.

Ejercicio 1.- Tumbado o de pie, observa la respiración natural, después de unos instantes intente alargar la expulsión de aire, dejando que se produzca la inspiración espontánea.

Ejercicio 2.- Tumbado, coloque encima del abdomen, una  bolsita con peso 500 gr. (legumbres, arroz, arena…), y al inspirar sienta como el abdomen se infla elevando la bolsa, procure que la expulsión sea igual o superior a la inhalación.

Ejercicio 3.- Coloque encima de una mesa una pelota de ping-pong, o un globo, y sople hasta ir moviéndolo, también lo puede realizar en la bañera, o en la piscina.

Ejercicio 4.- Infle globos, cante, silbe, toque la flauta o la armónica.

La Lumbalgia II

Anatomía, diagnóstico, y consejos prácticos.

Una columna sana, es una espalda fuerte y sin dolor. Sus principales funciones son la protección de la médula espinal, el sostén de la parte superior del cuerpo proporcionando un punto de fijación para ligamentos y músculos, y permitir cierta flexibilidad.

La columna lumbar se compone de cinco vértebras (L1, L2, L3, L4, L5) con sus respectivos discos, músculos, ligamentos, y raíces nerviosas. Tanto las vértebras como los discos soportan el mayor peso y por lo tanto son las vértebras de mayor volumen y consistencia de nuestro cuerpo. Una columna vertebral sana debe de estar perfectamente alineada, equilibrada con sus tres curvas fisiológicas, y sostenida por músculos fuertes.

Pero¿ cómo comienza el dolor?.

Los dolores de espalda comienzan cuando las terminaciones nerviosas reciben estímulos anormales, y estos estímulos se transmiten al cerebro transformándolos éste en dolor. Como consecuencia del dolor el cuerpo se protege produciendo un espasmo o contractura con el fin de mantener toda la zona afectada inmóvil. Hay otras causas como la tensión, el cansancio, la ansiedad, la postura, etc., que también pueden aumentar el dolor.

Causas de las lumbalgias.

  • Malas posturas.
  • Falta de ejercicio regular.
  • Exceso de peso.
  • Esguinces, distensiones, y traumatismos.
  • Discos rotos o deteriorados (hernias discales, protusiones discales…).
  • Espondilosis, artrosis debidas al desgaste.
  • Tensiones y problemas emocionales.
  • Escoliosis, hiperlordosis, espondilosis.

En ciertas ocasiones problemas y enfermedades ajenas a la columna pueden ocasionar un dolor referido.

Como diagnosticar una lumbalgia.

Si usted padece una lumbalgia, no dude en consultar a su médico, para poder realizar un diagnóstico correcto. No intente curarse con remedios caseros ni intente automedicarse, por que cuanto antes se realice un diagnóstico antes podremos tratarlo.

Un diagnóstico acertado requiere de:

  • Historia clínica.
  • Exploración.
  • Radiografías.
  • T.A.C.
  • Resonancia magnética.
  • Electromiograma.
  • Pruebas de laboratorio.

Consejos útiles para mantener una buena dinámica corporal.

  1. Al levantar pesos, debe doblar las rodillas y no la espalda, sostenga los objetos junto al cuerpo, no eleve los brazos por encima de los hombros, y mantenga siempre firmes los pies.
  2. De pie y al caminar, debe cambiar de posición con cierta frecuencia, camine erguido con el mentón  contraído, use zapatos cómodos de tacones bajos, y procure mantener las curvaturas de la espalda.
  3. Al conducir un automóvil, las rodillas deben estar en línea con la cadera formando aproximadamente un ángulo de 90º, debe sentarse recto, y use un apoyo lumbar.
  4. Al sentarse, procure usar sillas con una altura suficiente para poder apoyar los pies en el suelo y tener las rodillas en línea con las caderas, debe apoyarse firmemente contra el respaldo de la silla.
  5. Al dormir, ha de procurar que sea sobre un colchón firme y que se adapte a sus curvas fisiológicas, debe dormir de costado con las rodillas dobladas, o de espalda con una almohada debajo de las rodillas.

La Lumbalgia I

lumbalgia1El dolor en la región inferior o lumbar de la espalda (lumbago) es uno de los malestares más comunes de la humanidad. Como poseedor de una espalda, le resultará muy útil tener ciertos conocimientos acerca de la evolución del dolor lumbar y el cuidado de la misma. En este primer número de nuestra revista, veremos la evolución del dolor lumbar, y en números posteriores quisiéramos dar unas pautas de comportamiento para prevenir la lumbalgia.

Se conoce la lumbalgia desde el mismo momento en que el ser humano dejó de gatear y adoptó la posición bípeda.

Al no poder caminar con las cuatro extremidades, como los animales cuadrúpedos, tenemos que sostener todo nuestro peso en la región inferior de la espalda, la columna
lumbar. Esto unido a ciertos comportamientos de nuestra sociedad, adoptando unas malas posturas, sufriendo el estrés diario, y la falta de ejercicio regular nos lleva a que el 80% de la población padece o ha padecido en alguna ocasión de dolores de espalda.

En un alto porcentaje el dolor lumbar no es grave; se debe a microtramatismos, sobreesfuerzos, y al mismo envejecimiento.

Pero cuando no le concedemos importancia a las señales que la espalda nos trasmite con el cansancio y el dolor, y por lo tanto no cuidamos adecuadamente la espalda, los dolores pueden pasar a ser crónicos y tarde o temprano podremos sufrir una patología mayor.